Un único punto de falla

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Este artículo de Shane fue traducido y es publicado con permiso del autor y Online Visions

Bueno, aquí estaba yo, con un anotador frente a mí, trabajando en un nuevo efecto para Visions. Tenía el concepto básico en mente (un tipo específico de revelación de carta) pero por mi vida que no podía armar un todo. En absoluto. No importa qué probaba, no importa los pensamientos que aparecían en mi pequeño cerebro, algo había que estaba… bueno, a falta de una mejor palabra, perdido.

No era que estaba perdiendo la presentación que quería mostrar. No era que la metodología no estaba. La tecnología detrás de la rutina, los movimientos y pases no estaban misteriosamente ausentes. De hecho, todo parecía estar allí, en su lugar, esperando a ser encerrado en un agradable marco y listo para ser puesto delante de los espectadores.

Pero se sentía feo. Casi vacío.

Entonces me di cuenta: Estoy pasando por alto el único punto de falla dentro del efecto. Ups! Dije la palabra con f. Esperen; prometo mencionarla sólo unas pocas veces más.

Como magos, queremos crear buenos efectos. Lo “bueno” es extremadamente subjetivo, pero generalmente hablando cuando decimos “buenos” efectos nos referimos al impacto que tienen en la audiencia que es suficientemente afortunada para ser testigo de un maravillamiento mágico o suficientemente desafortunada para obtener una pieza estúpidamente aburrida. El problema, a menudo, está en la raíz de un efecto y en hacer la determinación de que un efecto es bueno o no. Desde mi punto de vista, el criterio para ayudarme a hacer tal determinación es el único punto de falla.

Teorema de Shane: Todo buen efecto tiene un único punto de falla, un único aspecto o instante donde, si la audiencia cree lo que ha visto, el resto del efecto no tiene solución en la realidad y se transforma en un imposible a los ojos del espectador.

Tomemos un par de efectos y veamos cómo funciona esto. Empecemos con el famoso Cigarrillo que Atraviesa la Moneda. Para el espectador es algo tan contundente como pueda ser. Y es un buen efecto, uno clásico. También tiene un solo punto de falla: el cambio de moneda. Si la audiencia cree que no hay cambio de moneda, más seguro es que nunca sospeche que el cambio tuvo lugar y entonces no puede explicarse el resto del truco.

El “Coin Matrix” es otro clásico y también posee un único punto de falla. Sí, cada moneda se fusiona con un naipe y se esconde cuando “viaja”, pero el punto de falla es la desaparición inicial de la moneda. Si la audiencia cree que la moneda está verdaderamente debajo de la carta antes de la primera teletransportación, entonces no hay explicación para el resto del truco.

Ok, basta de monedas. Veamos casi cualquier variación de “Out of this world”. Otro clásico, y otro bueno, y otro punto de falla único. Si la audiencia cree que el mazo está completamente mezclado antes de que comience la rutina, entonces no hay explicación para el resto del efecto.

Estos puntos de falla dentro de los efectos incrementan el poder del truco si la audiencia puede ser llevada a creer que hasta ese punto todo es exactamente como percibe que es. Hay muchísimo trabajo involucrado en conseguir que esto pase, y es allí donde el talento y la creatividad llegan a un climax para lograr ese engaño. En ese punto hay que enfocar la mayoría del tiempo y la energía porque, sin la debida diligencia, el truco se transforma de bueno y fuerte en malo y flojo en un segundo.

Miremos otro clásico: la Carta Ambiciosa. Específicamente veamos una sola secuencia: una carta es seleccionada, firmada, perdida en el mazo, y de repente vuelve a aparecer arriba de todo. Además de todos los elementos que podrían ser nuestro único punto, hay sólo uno, y es el punto donde la carta firmada se pierde (aparentemente) en el mazo. Si la audiencia cree que la carta realmente está perdida dentro del mazo, entonces el efecto es fuerte y bueno. Entonces ¿cómo lo hacemos de la mejor manera?

Echando una mirada a nuestro arsenal de movimientos y técnicas, vemos todo tipo de cosas: cambios, dobles, gimmicks… cualquiera. Pero el esfuerzo tiene que estar puesto en seleccionar el método que permita a la audiencia creer en ese punto específico, de manera que la parte restante del truco sea poderosa. Si no ponemos el esfuerzo en ese punto, el efecto simplemente no será tan fuerte.

Tomemos, por ejemplo, el mal uso que veo constantemente de un ITR. Un billete de un dólar es hecho un bollito en la palma de la mano y flota en el aire. El truco tiene un solo punto de inflexión: el hilo del que pende el billete durante su levitación. Pocos magos hacen algo por trabajar sobre este punto de falla y entonces muchas veces el truco es percibido como es: se usan hilos. El truco se transforma en malo o, al menos, no tan bueno como podría ser.

El mismo truco, hecho por alguien que se ha tomado el tiempo para trabajar en este punto de falla, se ha encargado de ilustrar que no se usa ninguna otra cosa excepto un billete y pasa las manos por encima del billete, e incluso a veces usa las manos de los espectadores. Yo vi una actuación hecha con tal sutileza (y extremadamente bien hecha) que incluso yo me cuestioné el método por un segundo.Sí, fans de Paul Harris, por un segundo me quedé anonadado. El efecto, en este caso, fue muy poderoso y efectivo.

Entonces, volvamos a mi truco al que le estaba faltando algo.
La rutina consistía en: una carta sería elegida, dos cartas blancas serían mostradas, y el nombre de la carta elegida aparecería escrito en una de las cartas blancas.

El método involucraba un forzaje y el manejo de esas dos cartas blancas (que obviamente escondían el mensaje previamente escrito). Ambas cosas son posibles puntos de falla. Sin embargo, el efecto no es que una carta sea elegida sino que eso es un medio para un fin. El efecto es que el nombre de la carta aparece misteriosamente en un lugar donde simplemente no puede aparecer.
Ese es el punto de falla. No importa qué técnica use para el forzaje, la audiencia (que no es estúpida ni dormida) sospechará que de algún modo “logré” que ellos tomaran cierta carta. Pero eso simplemente no importa si el espectador cree que las cartas blancas eran realmente blancas. La audiencia puede hacer la conexión: “Me hizo tomar esa carta de alguna forma, pero no hay forma de que su nombre haya aparecido de repente en esas cartas!” Pese a que esto no es perfectamente satisfactorio, todavía es interesante el truco, debido a la imposibilidad del efecto en sí: el nombre apareciendo de la nada.
Ese es mi único punto de falla. Por lo tanto, para que este truco esté listo, para hacerlo lo más poderoso posible, el hecho de mostrar esas cartas tiene que ser absolutamente, completamente convincente. Ese punto de falla tiene que ser removido todo lo humanamente posible.

Ya ven, estaba trabajando de otra manera, me estaba concentrándome en el forzaje y no en la revelación. Ups.

Esto es conocido como “los árboles tapan el bosque”. Y también como “ignorando el único punto de falla”.

Shane (shane@online-visions.com)

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